miércoles, 28 de diciembre de 2011

Por fin se derribará el castillo



            El derribo de los restos del castillo que corona la población ha sido una antigua aspiración de los ciudadanos de Borja que la han intentado materializar en varias ocasiones.




            Desde que perdiera sus funciones militares, la inmensa mole de piedra no ha hecho sino provocar problemas. Los desprendimientos de rocas han sido frecuentes y ya, en el siglo XIX, fue preciso levantar unos pilares de ladrillo para reforzar su estructura y construir una zanja en torno a su perímetro para detener las rocas caídas. No hace muchos años volvió a caer un enorme bloque que ocasionó daños en algunas viviendas y la instalación de una red ha evitado otros daños.



            Es lógico, por lo tanto, que se intentara solucionar el problema eliminando esa horrible protuberancia que afea el perfil de una ciudad que, en los últimos años, ha intentado mejorar su trama urbana derribando varios palacios que impedían aparcar coches.


           



            Cuando en 1865 el M.I. Ayuntamiento se propuso acabar con el castillo, tan loable objetivo encontró la oposición del arquitecto municipal que hizo ver a los munícipes “el inmenso gasto que produciría el rebaje total de la roca”. Afortunadamente, ahora la situación es diferente y las autoridades no se van a detener ante consideraciones semejantes, a pesar de las dificultades económicas por las que atravesamos.



            Para ello, van a recuperar la antigua figura del trabajo “a vecinal”. Algo que nunca se debió eliminar, pues constituye la más sublime expresión de la colaboración de los vecinos en una empresa de interés general. El problema más importante que se han encontrado es que al vecinal sólo eran convocados los hombres y, en esta época, esta actitud resultaba evidentemente discriminatoria. Por eso, al derribo del castillo van a ser llamados todos los ciudadanos mayores de 18 años que deberán acudir el día que les corresponda, de sol a sol, como en los viejos tiempos. Para que nadie pueda alegar motivos de enfermedad o incapacidad para el manejo del pico, el derribo se efectuará removiendo las piedras con medios mecánicos y transportándolas a mano a través de una cadena humana hasta el camión dispuesto al efecto. Al mismo tiempo, se irá barriendo la superficie superior con escobas hasta que, poco a poco, desaparezca todo.



            La noticia ha llenado de satisfacción a todos los que la han conocido, ya que estos trabajos van a constituir un grato entretenimiento para los vecinos en los próximos años, fomentando al mismo tiempo la convivencia entre todos. Sabemos, además, que se han recibido ya algunos donativos de coñac “Tres cepas” y “Soberano” para su distribución entre los participantes. Por otra parte, la Diputación se ha mostrado dispuesta a contribuir con recias escobas a los trabajos, al no poder hacerlo con aportaciones económicas.



            Aprovechamos la ocasión para ilustrarla con fotografías actuales y antiguas, algunas de las cuales ofrecen un aspecto muy diferente, debido a los derrumbes que se produjeron en los últimos años.

5 comentarios:

  1. ¡Qué susto! Menos mal que me he dado cuenta de la fecha.

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  2. Te has adelantado, como siempre. Desde la corporación municipal se están barajando otras opciones más prácticas, como el volado por medio de elementos explosivos de todo el cinto. A las personas afectadas se les proporcionarán viviendas nuevas, de difícil salida en estos momentos. Dos pájaros de un tiro...

    ResponderEliminar
  3. A mí me preocupa la estrella ¿dónde se pondrá ahora?jeje

    ResponderEliminar
  4. Espero que sea una broma....

    ResponderEliminar
  5. Se ha barajado hoy desde la Junta de Gobierno del concejo, su traslado al Pueblo Español de Barcelona. Se ha llamado a Artur Mas y parece que las conversaciones van por buen término.

    ResponderEliminar